Cómo lograr que te gusten las ensaladas

Si no eres amante de las verduras por naturaleza, no te preocupes que aquí te doy tips para que los ames.Si no eres de las personas que disfrutan comiendo vegetales, con estos tips te volverás fanática de las ensaladas.

Todo el mundo sabe que comer ensaladas, junto con los jugos o batidos verdes, es una de las maneras más fáciles de agregar vegetales a la dieta. Y mientras más vegetales consumas, más saludable vas a estar y menos espacio te va a quedar en el estómago para comer otras cosas no tan buenas para ti.

Pero qué pasa si no te gustan las ensaladas? Quiere decir que estás condenada a no poder comer saludable nunca?

No te preocupes porque la respuesta es no.

Aunque no lo creas, a mí antes no me gustaban para nada las ensaladas. Siempre he sido más de comer carbohidratos como fideos, arroz, y sobre todo dulces, y las ensaladas me parecían aburridas, sin sabor, y sentía que no me llenaban y que me daban frío. Pero felizmente, los vegetales son muchas veces un gusto adquirido, y eso quiere decir que puedes aprender a disfrutarlos así como lo hice yo. Ahora si paso mucho tiempo sin comer vegetales frescos mi cuerpo me los pide. Jamás me hubiera imaginado que me iba a convertir en una amante de las verduras!These tips will turn you into a salad lover even if you've never enjoyed eating vegetables.

Aquí te doy algunas ideas para que empieces a probar distintas ensaladas y logres conquistarlas, o mejor dicho, logres que ellas te conquisten a ti y a tu paladar.

*Dales un chance. Incluso si no las amas, mientras más las comas, más te van a gustar. En poco tiempo tu sabio cuerpo se dará cuenta de lo buenas que son para ti, y las empezará a disfrutar cada vez más. Es usualmente la gente que nunca ha tenido la costumbre de comer ensaladas, la que no las disfruta. Pero la gente que siempre, e incluso desde chica, ha comido vegetales frescos, suele disfrutarlas muchísimo más. Así que dale tiempo a tu cuerpo y a tus papilas gustativas para que se adaptan, y pronto verás la diferencia.

*Varía tus ingredientes. No uses siempre las mismas tres verduras porque esa es la fórmula perfecta para aburrir a cualquiera. Por ejemplo, en vez de lechuga puedes usar espinaca, kale, berros, arúgula, o germinados de alfalfa. Usa rábanos a veces, y a veces pepino. En vez de tomate, prueba con pimiento. Corta la zanahoria en tiras finas algunas veces, y otros días rállalas. Y de esta manera ve usando tu imaginación y los ingredientes frescos y de estación que encuentres en el mercado para ir probando distintas combinaciones.

*Hazlas divertidas. Experimenta, agrégales colores y texturas, y prueba distintos sabores. Por ejemplo, puedes agregarles nueces, pecanas, almendras, y otros frutos secos; semillas de todo tipo como linaza, chia, hemp, semillas de girasol, semillas de calabaza, y ajonjolí; frutas secas como pasas, albaricoques secos, coco rallado, y otras frutas deshidratadas; fruta fresca como peras, manzanas, papaya, o piña en cubos, lonjas de naranja, fresas o aguaymantos.

*Hazlas contundentes. Mi manera favorita para que una ensalada me llene más es agregarle algo un poco más denso a los vegetales. Por ejemplo, le puedes agregar quinua o arroz integral, choclo (maíz), papa o camote en cubos, o tofu o tempeh marinado.

*Varía entre vegetales crudos o cocidos. No siempre queremos comer cosas sólo crudas, y aunque los crudívoros vayan en contra de esto, a mí me gusta mezclar tanto vegetales crudos como cocidos, dependiendo de cómo me sienta. Así que haz unos espárragos, unas vainitas, unos racimos de brócoli o coliflor, o una betarraga en cubos al vapor, y agrégaselo a tu ensalada para darle más sabor, color, y nutrientes.

*Lo más importante: hazlas ricas! Y para esto el aliño es esencial. Un aliño de sal, pimienta, aceite de oliva y limón es rico y refrescante, pero también es importante variar los sabores para no aburrirte. Yo por ejemplo a veces le agrego a mi aliño medio ajo rallado, y esto hace TODA la diferencia del mundo. Otras veces le pongo kión (jengibre) rallado, y un poco de sillao (salsa de soya) para darle un sabor oriental. Otras veces uso mostaza antigua o horseradish, o hierbas como perejil, culantro, o menta (le puse menta a mi ensalada la semana pasada y no saben la delicia que fue!). Por otro lado, también me gusta a veces agregarle cremosidad a la vinagreta y para esto le agrego un poco de tahini, hummus, yogurt de coco, o queso vegano de cashews o de almendras, por ejemplo.  Hace unos años mi hermana espiritual, Andrea Franco, me enseñó a hacer un aliño al que le agregaba cebolla china (cebollín) en la licuadora. Una delicia! (Esto me recuerda que le tengo que pedir esa receta para compartirla aquí!). No le tengas miedo a los sabores. Están ahí para hacer nuestra comida más sabrosa. Usa especias, hierbas, vinagres (yo uso el de manzana), o incluso un poco de miel o maple syrup para que disfrutes tus vegetales y recibas todos los beneficios que estas tienen para ti.

Espero que esto te ayude a encontrarle el gusto a las ensaladas y a que se vuelvan parte de tu vida diaria.

Fotos: Nuhr Studio

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